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El proceso de lectura no es neutral, implica una toma de conciencia, por que el texto literario transforma la cosmovisión del lector. La lectura no es un acto pasivo, por el contrario, induce a otro proceso, la escritura y, a partir de ella, su proceso de animación y promoción para su pleno disfrute espiritual.

Una estrategia creativa de mediación curricular hizo posible: RELATOS DE MI TIERRA (Dirección Regional MEP, Cañas, Guanacaste, 2025: 85). Obra producida, editada y revisada por la asesora Meysbol Torres Herrera. Certamen organizado por la Red de Bibliotecólogos de Cañas, con el apoyo de Olga Badilla Huertas, Gerald Mu rillo Rodríguez y el director regional, M.Sc. Wilmer Alvarado Fonseca. Este libro se en marca dentro de los principios que rigen el Programa Vivamos la Guanacastequidad.

RELATOS DE MI TIERRA trata de fortalecer la lectoescritura en los cantones de Cañas, Tilarán y Abangares. Se incluye cinco textos de primaria, once de secunda ria y una docente, a saber: Michelle Arias Suárez, Neythan Vega Bastos, Amber Vásquez Cortés, Dana López Álvarez, Santiago Campos Cordero, Samantha Murillo Solís, Jusbell Solano Salguera, Eimy Vargas Alfa ro, Diana Vega Villalobos, Danna Delgado Porras, Brittany Eduarte López, Isabella Carrillo Solano, Zoe Ruiz Vargas, Rodman Solórzano Salazar, Dara Reyes Arce, Josué Araya Bejarano, y la educadora Francis Barrantes Ruiz.

La lectura del cuentario RELATOS DE MI TIERRA es una gran experiencia edu cativa, Sus filones temáticos se inscriben en la Heimat literatur, pues alude, incorpora y explora el significado de la pertenencia, la identidad y la relación con el lugar del suelo natal, del origen. En este caso, con los saberes y aconteceres de Cañas, Tilarán y Las Juntas de Abangares.

Las 17 voces antologadas, aportan una di versidad de ejes temáticos, que configuran un acercamiento a la historia, leyendas, cos tumbres, tradiciones, situaciones contex tuales y arraigo, en relación con personajes, lugares o mitos, cuya recuperación fortale ce el concepto de territorialidad vivencial, En sus páginas se da voz a las comunidades de Cañas, Tilarán, Abangares, Colorado, Tronadora, Los Ángeles, Arenal, Puerto Conchal, Bebedero, Pozo Azul, Solania o Tierras Morenas. Se incorpora, asimismo, términos vinculados con los oficios, la gastronomía y las leyendas o tradiciones de esa tríada territorial guanacasteca.

El niño que quería ser boyero es el texto de la educadora Francis Barrantes Ruiz, donde maneja y recupera hechos reales en el tiempo, pero su texto alcanza a perennizarlos. El tratamiento temático es muy humano, de gran introspección y conocimiento acerca de los avatares del factor humanidad. Realiza una notable recuperación temática de uno de los personajes arquetípicos de un oficio sin horarios. Con un estilo directo y puntual, la narradora envuelve al lector en el tejido argumental de su cuento, donde destacan los valores de la convivencia y la solidaridad, tanto en el plano familiar como laboral (MFK).

La lectura de la antología es fresca, llena de vivencias y con un lenguaje asequible para la comunidad estudiantil a la que va dirigida, y constituye en un insumo didáctico para creer, crear y crecer, como amantes de la lectura y la escritura

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