Liberia festeja 257 años de historia reafirmando la herencia y el valor de su identidad
Con actividades culturales, religiosas y deportivas, la Ciudad Blanca celebró un hito histórico marcado por cuatro décadas de participación comunitaria, la conservación patrimonial y la búsqueda de un desarrollo sostenible.
Marcela Cantero V. Periodista colaboradora
La comunidad liberiana se congregó este viernes 4 de setiembre en la emblemática Ermita de Nuestro Señor de la Agonía para conmemorar los 257 años de la fundación del Poblado del Guanacaste, origen de la actual ciudad de Liberia.
La celebración coincide con los 40 años de la Asociación para la Cultura de Liberia, las cuatro décadas de la Semana Cultural y Deportiva, así como con el 35.º aniversario del Museo de Arte Religioso de la Ermita, instituciones que han custodiado la memoria colectiva del cantón cabecera de Guanacaste.
Desde las primeras horas de esa mañana, la jornada comenzó con la esperada diana, al amanecer; seguida por la Misa de Acción de Gracias y el solemne Te Deum en la Ermita.
Además, esa semana se organizaron talleres de memorias vivas en el Museo del Sabanero, visitas guiadas al patrimonio religioso, una Sesión Municipal Solemne, finales deportivas de fútbol y baloncesto, así como actos artísticos y el concierto bailable a cargo de la Marimba Orquesta Tierra Dulce en el Parque Mario Cañas Ruiz.
Esta agenda tan cargada de eventos muestran cómo los liberianos han salvaguardo sus tradiciones, sí, han sido los vecinos, organizadores y gestores locales quienes asumieron la responsabilidad de proteger y transmitir el legado pampero, transformando la memoria histórica en una vivencia comunitaria cotidiana.
A modo de ejemplo, durante más de 20 años, la Asociación para la Cultura de Liberia impulsó investigaciones y campañas de sensibilización que posteriormente sumaron el respaldo de la Municipalidad de Liberia, el Ministerio de Cultura y Juventud y las universidades públicas, consolidando un esfuerzo interinstitucional en favor del patrimonio de la Ciudad Blanca, entre ellos, la preservación del Centro Histórico de Liberia.
Por la Calle Real
A ese estructura histórica, se suma la Calle Real, los barrios tradicionales, las emblemáticas viviendas de adobe y bahareque, la gastronomía autóctona y la tradición sabanera; las autoridades y gestores culturales han destacado que la conservación de este entorno no representa un obstáculo para el desarrollo urbano, sino una ventaja competitiva única que fortalece la identidad, impulsa el turismo cultural responsable y dinamiza la economía local.
Asimismo, especialistas y líderes comunitarios concuerdan en la necesidad de evitar que el patrimonio se reduzca a un mero producto turístico. El espacio urbano debe mantenerse como un lugar vital e incluyente para los propios liberianos, donde las relaciones de vecindad y las prácticas culturales continúen desarrollándose de manera auténtica y en directo beneficio de la población local.
Esta visión integral de ciudad abarca de forma prioritaria al patrimonio natural, encarnado en el río Liberia, elemento paisajístico e histórico fundamental de la Ciudad Blanca, ampliamente reconocido por los especialistas en historia y cultura.
Finalmente, para los líderes liberanos, ante las amenazas de contaminación que afectan la biodiversidad, la comunidad y las instituciones de la Ciudad Blanca es prioritaria la labor de corte ecológica y cultural, como una tarea prioritaria, entendiendo que la salud del río y la preservación del casco histórico son pilares indisolubles de una misma propuesta urbana.
Al cerrar este ciclo conmemorativo, sin duda, Liberia reafirma que honrar el pasado no es un ejercicio de nostalgia, sino una decisión estratégica de cara al futuro.
La articulación entre patrimonio, educación, ambiente y participación comunitaria sitúa a la Ciudad Blanca como un modelo de desarrollo sostenible y consciente, en el que la historia continúa construyéndose de la mano de sus generaciones presentes y venideras.