Costa Rica lanza su primera estrategia nacional de bioinsumos y marca la ruta hacia una agricultura más sostenible
La estrategia orientará durante los próximos diez años la producción, el uso y la innovación de bioinsumos en el país.
Su lanzamiento oficial se realizó en el marco del IV Foro Panamericano de Bioinsumos, que reúne en Costa Rica a representantes nacionales e internacionales los días 22 y 23 de setiembre.
Periódico Mensaje
Costa Rica dio un paso decisivo hacia una agricultura más sostenible, competitiva y resiliente con el lanzamiento oficial de la Estrategia sobre Producción, Uso e Innovación de Bioinsumos en Costa Rica 2026-2035, una hoja de ruta que permitirá articular las capacidades del sector público, el sector productivo, la academia, los centros de investigación y la cooperación internacional.
La presentación se realizó en el marco del acto de apertura del IV Foro Panamericano de Bioinsumos, que se celebra en Costa Rica los días 22 y 23 de setiembre y constituye un espacio para el intercambio de conocimientos, experiencias y soluciones que contribuyan al desarrollo de este sector en el continente.
Los bioinsumos son productos de origen biológico, elaborados a partir de microorganismos, macroorganismos, extractos de plantas y sus derivados. Estos productos contribuyen al crecimiento y la salud de las plantas, al mejoramiento de los suelos y al control de plagas y enfermedades, con un menor impacto para el ambiente y la salud.
La nueva Estrategia establece el rumbo que seguirá el país durante la próxima década para fortalecer el conocimiento, la producción, la utilización y la comercialización de bioinsumos, bajo un marco regulatorio claro y con garantías de calidad y eficacia.
Asimismo, procura reducir la dependencia de insumos importados, impulsar la innovación nacional y contribuir con las metas de descarbonización, adaptación al cambio climático y bioeconomía.
“Con el lanzamiento de esta Estrategia, Costa Rica pasa de esfuerzos valiosos, pero dispersos, a una visión nacional compartida. Queremos que los bioinsumos sean una alternativa accesible, segura y eficaz para nuestras personas productoras, respaldada por investigación, controles de calidad, capacitación y mecanismos de financiamiento. Esta hoja de ruta nos permitirá producir de manera más sostenible, fortalecer la competitividad del sector agropecuario y aprovechar el enorme potencial científico y biológico del país”, manifestó, Fernando Vargas Pérez, viceministro de Agricultura y Ganadería.
La Estrategia se organiza en cuatro ejes. El primero procura simplificar, armonizar y actualizar el marco normativo relacionado con el registro, uso, control de calidad y fiscalización de los bioinsumos. El segundo, busca fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación mediante una mayor vinculación entre la academia, el sector productivo, la industria y las instituciones públicas.
El tercer eje se orienta al desarrollo de capacidades y la transferencia de conocimientos para productores, extensionistas y profesionales, mientras que el cuarto promueve mecanismos de financiamiento e incentivos que faciliten el desarrollo, la adopción y el escalamiento de estas alternativas productivas.
La estrategia también plantea consolidar una estructura de gobernanza encabezada por una Comisión Nacional de Bioinsumos, la cual sería presidida por el Viceministerio de Agricultura y Ganadería, y conformada por representantes institucionales y del sector productivo.
Este instrumento responde a desafíos identificados en el país, entre ellos, la fragmentación de la normativa, la complejidad de algunos procesos de registro, la necesidad de protocolos estandarizados de calidad y eficacia, la limitada articulación entre la investigación y las necesidades de las personas productoras, así como las brechas de capacitación, financiamiento e incentivos.
Su elaboración fue liderada por la Unidad de Producción Sostenible de la Dirección Nacional de Extensión Agropecuaria del MAG, con el apoyo del Comité Técnico de Bioinsumos y de la Cooperación Alemana para el Desarrollo, GIZ. El proceso incorporó los resultados de los foros nacionales realizados en 2023 y 2025, un diagnóstico del sector y espacios participativos de consulta y validación con actores públicos, privados, académicos y productivos.
La implementación será objeto de seguimiento continuo y contará con evaluaciones a los tres, cinco y diez años. Con ello, el país procura asegurar el cumplimiento de las acciones, medir sus resultados y realizar los ajustes necesarios para consolidarse como referente regional en innovación, producción y uso de bioinsumos.