Escoliosis: observar antes de que duela puede marcar la diferencia
Cuando se piensa en un problema de columna, muchas personas imaginan dolor, limitaciones para moverse o molestias constantes.
Pero la escoliosis no siempre se manifiesta de esa manera. En sus etapas iniciales, especialmente en los casos de escoliosis idiopática adolescente, puede desarrollarse sin síntomas evidentes y pasar desapercibida durante años.
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Sin embargo, esa ausencia inicial de molestias no significa que la condición no pueda avanzar. Con el tiempo, si la curvatura progresa, puede ocasionar dolor, afectar la movilidad e incluso provocar complicaciones respiratorias en los casos más severos.
La escoliosis idiopática adolescente es la forma más común de escoliosis y se caracteriza por una curvatura anormal de la columna cuya causa exacta aún se desconoce.
De acuerdo con la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS), muchos casos de escoliosis se detectan por primera vez durante evaluaciones escolares o chequeos pediátricos regulares. Asimismo, Mayo Clinic señala que, en algunos casos, docentes, amigos o compañeros de equipo pueden ser los primeros en notar señales de esta condición.
Entre las señales que merecen atención se encuentran un hombro más alto que el otro, una cadera desnivelada, un omóplato más prominente, costillas que sobresalen más de un lado o ropa que parece quedar torcida al vestirla.
Por eso, no se debe esperar a que aparezca el dolor para consultar. Especialistas de instituciones como Mayo Clinic destacan que la detección temprana permite dar seguimiento a la evolución de la columna y tomar decisiones oportunas.
Cuando se identifica a tiempo, el seguimiento médico permite determinar el abordaje más adecuado. Dependiendo de la magnitud de la curva y de la etapa de crecimiento del paciente, las opciones pueden incluir observación periódica, fisioterapia especializada, uso de corsés ortopédicos o, en situaciones específicas, cirugía.
En ese proceso, también resulta fundamental derribar mitos. La escoliosis no es simplemente consecuencia de una mala postura ni del uso de mochilas pesadas. Fuentes médicas especializadas señalan que la mayoría de los casos idiopáticos no tienen una causa claramente identificada y no se relacionan directamente con hábitos posturales ni con actividades cotidianas.
En el marco del Día Internacional de la Escoliosis, que se conmemora cada 25 de junio, Meditek hace un llamado a las familias y a la comunidad educativa a observar más allá del dolor. Cuando se trata de escoliosis, no sentir molestias no siempre significa que todo está bien.