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Bajo el lema "La era de la longevidad: Repensar los sistemas para vidas más largas", la conmemoración de este año invita a reflexionar sobre una pregunta clave para el presente y el futuro de nuestras sociedades: ¿cómo deben adaptarse las políticas y los sistemas para favorecer una vida digna?

Una pareja de personas de edad latinoamericanas felices con sombrero de paja y frutas sobre una mesa frente a ellos

El Día Internacional de las Personas de Edad invita a reflexionar sobre cómo nuestras sociedades deben adaptarse al hecho de que vivimos cada vez más años. Este desafío implica repensar las políticas públicas y los sistemas de empleo, pensiones, vivienda, salud y aprendizaje a lo largo de la vida, con el fin de que los años ganados se vivan con salud, autonomía, seguridad y dignidad.

En América Latina y el Caribe, el lema adquiere especial relevancia. La región atraviesa un proceso de envejecimiento acelerado y sin precedentes, mientras sus sistemas de protección social, salud y cuidados siguen descansando en gran medida en el trabajo no remunerado de las familias, en particular de las mujeres. Estos sistemas requieren ser repensados a la luz del cambio demográfico y de los derechos de las personas mayores.

El aumento de la longevidad en América Latina y el Caribe

Las estimaciones y proyecciones de población dan cuenta de un proceso de envejecimiento muy acelerado en América Latina y el Caribe. En 2026, las personas de 60 años y más representaban el 15% de la población total de la región, y se prevé que en 2050 alcancen el 25%. La población de 80 años y más, que enfrenta mayores riesgos de dependencia funcional, pasará del 2% de la población total en 2026 al 5% en 2050 y al 10% en 2075. Este fenómeno es conocido como el «envejecimiento del envejecimiento».

El aumento de la longevidad constituye un gran logro para nuestras sociedades. En 2026, la esperanza de vida al nacer para ambos sexos es de 76,2 años y se proyecta que llegue a 80,1 años para 2050, manteniéndose una mayor esperanza de vida para las mujeres. Sin embargo, este avance no se refleja plenamente en el número de años vividos con buena salud: en la región persiste una brecha promedio de 12 años entre la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable. Ese período suele transcurrir en condiciones de dependencia, con necesidad de apoyos y cuidados, lo que incrementa la demanda de cuidados de largo plazo. 

Actualmente, en América Latina y el Caribe al menos 8 millones de personas mayores requieren cuidados de largo plazo. Dado el rápido cambio demográfico, se estima que esta cifra podría triplicarse y alcanzar los 23 millones en 2050. 

Repensar los sistemas de salud, cuidados y protección social para garantizar los derechos de las personas mayores

El envejecimiento de la población y el aumento de la demanda de cuidados exigen avanzar hacia sistemas integrales de cuidados, salud y protección social que garanticen los derechos, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores. Para ello, es necesario ampliar servicios de cuidados de calidad, especialmente domiciliarios, y proteger los derechos de quienes realizan estas tareas; promover el envejecimiento saludable mediante una cobertura efectiva de salud, la prevención, la alimentación saludable, la actividad física y entornos inclusivos; y asegurar pensiones suficientes, incluidas las no contributivas, que reduzcan la pobreza y garanticen un ingreso mínimo en la vejez. 

Asimismo, es fundamental favorecer la participación social y productiva de las personas mayores y garantizar su acceso al mercado laboral en igualdad de condiciones para quienes deseen continuar trabajando, en consonancia con el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo.

Seguir avanzando en la construcción de una sociedad para todas las edades

Este año, en el marco del quinto examen y evaluación de la aplicación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002), los Estados Miembros de América Latina y el Caribe están invitados a presentar reportes nacionales específicos que den cuenta de los avances realizados en la construcción de una sociedad para todas las edades. 

En 2027, se celebrará la VI Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento y Derechos de las Personas Mayores en América Latina y el Caribe, que dará seguimiento a la Declaración de Santiago para el período 2022-2027, y será una oportunidad privilegiada para posicionar los cuidados de largo plazo como un derecho exigible y para seguir avanzando en el cumplimiento de los derechos de las personas mayores.

En este Día Internacional de las Personas de Edad, la CEPAL hace un llamado a pasar del reconocimiento a la acción. Esto supone invertir de manera sostenida en sistemas integrales de cuidados, salud y protección social, combatir el edadismo en todas sus formas, y fortalecer la solidaridad intergeneracional. Las personas mayores son titulares de derechos, protagonistas del desarrollo y parte activa de nuestras sociedades. Repensar hoy las políticas públicas es la condición para que la longevidad se traduzca en más años vividos con dignidad, autonomía y bienestar para todas las personas. 

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