Carretera en Fila de Cal quedó lista con demarcación horizontal, captaluces y barandas
Sobre la ruta nacional 237, desde el puente de Caño Seco, en Ciudad Neilly, hasta la escuela de Campo Dos y Medio.
Previamente, tramo había sido recarpeteado.
Inversión en perfilado, recarpeteo y demarcación es de ¢1676 millones.
Periódico Mensaje
Desde este mes de agosto, los 10.8 kilómetros de la ruta nacional 237, entre el puente sobre el río Caño Seco, en Ciudad Neilly, y la escuela de Campo Dos y Medio, camino a San Vito de Coto Brus, quedaron completamente finalizados en su intervención.
Tras el perfilado (retiro de la vieja superficie de ruedo) y el recarpeteo (colocación de una superficie de ruedo en mezcla asfáltica nueva), el pasado mes de julio inició el proceso de demarcación de la carretera, lo que implicó no solo la aplicación de pintura termoplástica en la superficie de rodamiento, sino la colocación de captaluces e, incluso, barandas guarda camino, muy útiles como contención en esta ruta caracterizada por curvas pronunciadas.
Según destacaron en la Gerencia de Conservación de Vías y Puentes, del Consejo Nacional de Vialidad, la inversión total es por ¢1676, contemplando perfilado, recarpeteo y todo el señalamiento vial.
Esta intervención es de gran valor en seguridad vial, dadas las malas condiciones en las que se encontraba la vía que, principalmente, tenía material calizo propenso a generar derrapes en una carretera con tramos muy empinados y curvas pronunciadas; por lo anterior, el cambio de carpeta asfáltica es de mucha relevancia.
El beneficio de la intervención es mayor ya que la ruta nacional 237 se utiliza como ruta alterna a la Interamericana Sur y, además es de particular beneficio para los lugareños, en temas de desplazamientos más seguros a los trabajos, traslado de mercancías y asistencia a citas médicas y a centros de estudio.