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Nuevas herramientas fitosanitarias fortalecen la competitividad y resiliencia del sector productivo.

Las moléculas incorporan tecnologías más modernas y contribuyen a una producción agrícola más sostenible.

Los registros responden a desafíos sanitarios y climáticos que enfrentan diversos cultivos del país.

La gestión forma parte del proceso de modernización y fortalecimiento regulatorio liderado por el MAG.

Imagen con fines ilustrativos tomada de nuestros archivos

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), por medio del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), anuncia el registro de tres nuevas moléculas para uso agrícola, una acción que fortalece la capacidad del sector productivo para enfrentar plagas de importancia económica, al tiempo que impulsa la incorporación de tecnologías más modernas y compatibles con los objetivos nacionales de sostenibilidad ambiental.

Estos registros reflejan el compromiso institucional del MAG con la modernización del sector agropecuario costarricense, facilitando el acceso a herramientas innovadoras que permitan a los productores responder de manera oportuna a los retos fitosanitarios y climáticos que afectan la producción nacional, especialmente en un contexto de creciente variabilidad climática.

Una de las moléculas registradas corresponde a un fungicida que brindará al sector bananero una nueva alternativa para el manejo de la sigatoka, una de las principales amenazas fitosanitarias del cultivo. Su incorporación adquiere especial relevancia tras la prohibición del clorotalonil, permitiendo a los productores contar con nuevas opciones tecnológicas para mantener la productividad y sostenibilidad de sus plantaciones.

“Estos registros son una muestra concreta de los esfuerzos que impulsa el Ministerio para modernizar el sector agropecuario nacional. Nuestro objetivo es garantizar que los productores tengan acceso a herramientas eficaces, seguras y acordes con los estándares actuales de protección ambiental, fortaleciendo así la competitividad de la agricultura costarricense y su capacidad para responder a los desafíos del mercado y del cambio climático”, señaló Juan Gabriel Ramírez, ministro de Agricultura y Ganadería.

Asimismo, se registró un insecticida de nueva generación que amplía las opciones disponibles para los llamados cultivos menores, segmentos productivos que históricamente han contado con menos alternativas fitosanitarias debido a las limitaciones del mercado. Esta herramienta permitirá mejorar el manejo de la mosca blanca en cultivos como plantas ornamentales, berenjena, tomate y chile, contribuyendo a proteger la productividad y calidad de estas actividades agrícolas.

La tercera formulación corresponde a otro fungicida destinado al manejo de organismos del grupo de las fitóftoras en cultivos de papa, tomate y cebolla. Estas enfermedades pueden ocasionar importantes pérdidas productivas, y por ende, económicas, debido a problemas como pudriciones, tizones y marchitez, por lo que la disponibilidad de nuevas alternativas fortalece las estrategias de manejo integrado de plagas y enfermedades.

El MAG destaca que la incorporación de estas moléculas responde a una visión de agricultura moderna, basada en la innovación, la ciencia y la mejora continua de los procesos regulatorios. La actualización permanente del registro de insumos agrícolas permite a Costa Rica mantener un sector más competitivo, tanto para el mercado nacional, como exportador, resiliente y preparado para enfrentar los desafíos productivos y ambientales del futuro.

Las autoridades recuerdan que todos los productos de uso agrícola deben emplearse estrictamente conforme a las indicaciones técnicas y recomendaciones establecidas en sus registros y etiquetas, garantizando así su eficacia agronómica y la protección de la salud humana, de las personas trabajadoras del sector y del ambiente.

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