Economía costarricense desacelera su ritmo de crecimiento y cerraría 2026 entre 3% y 3,5%
Construcción gana terreno con un 20,8% más en intención de obras, mientras la manufactura pierde cerca del 10% de su empleo
Por Erika Fernández Cordero, Periódico Mensaje
Imagen ilustrativa. Crédito: Pexels.com
La economía costarricense mantiene una trayectoria de crecimiento durante 2026, aunque a un ritmo más moderado que el registrado el año anterior. Según el II Informe de Proyecciones Macroeconómicas 2026, elaborado por el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE) de la Universidad Nacional (UNA) y presentado en conferencia de prensa el pasado 3 de setiembre, el Producto Interno Bruto (PIB) cerraría el año con un crecimiento de entre 3% y 3,5%, frente al 4,6% alcanzado en 2025.
La economía costarricense continúa creciendo en 2026, aunque muestra señales de desaceleración respecto al año anterior. El Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE) de la Universidad Nacional (UNA) proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) cerrará el año con un crecimiento de entre 3% y 3,5%, por debajo del 4,6% observado en 2025.
El comportamiento del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) confirma esa moderación. En junio registró un crecimiento interanual cercano al 3% y acumuló tres meses por debajo del 4%. Según el informe, parte de la desaceleración responde al menor dinamismo de los regímenes especiales y de la manufactura.
Sin embargo, el desempeño no es uniforme entre actividades. Construcción y administración pública combinan crecimiento de la producción con mayor empleo, mientras que en servicios financieros y profesionales la producción aumenta, pero la ocupación disminuye. En manufactura, por su parte, el empleo cayó cerca de 10%.
La construcción sobresale entre las actividades con mayor dinamismo. Durante el primer semestre de 2026, la intención de construcción aumentó 20,8%, especialmente por proyectos industriales, urbanísticos, condominios y bodegas. El estudio destaca además el peso que ha tenido la inversión pública en el comportamiento del sector.
Menor desempleo, pero también menor participación laboral
Uno de los puntos que requiere mayor lectura es el mercado de trabajo. Aunque la tasa de desempleo se ubica alrededor del 7%, esto no significa necesariamente que se estén creando más puestos de trabajo.
La tasa de participación laboral pasó de cerca del 60% en 2022 al 54% en 2026. Al mismo tiempo, la población en edad de trabajar continúa aumentando, mientras la fuerza laboral y el número de ocupados disminuyeron durante este año.
Los datos muestran además diferencias importantes por actividad. La construcción ganó 14.341 ocupados; agricultura, ganadería y pesca, 2.912; y administración pública y seguridad social, 7.874. En contraste, manufactura perdió 24.057 puestos, mientras actividades financieras y de seguros registraron 19.880 ocupados menos.
Inflación baja y tasas que descienden más lentamente
Otro elemento que marca el panorama económico es la inflación. Durante 2026 permaneció por debajo del rango meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR), aunque el informe identifica una recuperación gradual después de alcanzar valores negativos.
Paralelamente, la Tasa de Política Monetaria (TPM) ha venido disminuyendo. El CINPE advierte, sin embargo, que esa reducción no se ha trasladado con la misma velocidad a las tasas que enfrentan hogares y empresas en el sistema financiero, lo que puede limitar el efecto de la política monetaria sobre el crédito, consumo e inversión.
El informe estima que la tasa de interés cerraría 2026 entre 3,2% y 3,7%, mientras la inflación se ubicaría entre 0,2% y 0,7%.
Un colón fortalecido con efectos distintos
El tipo de cambio completa un escenario con ganadores y sectores bajo mayor presión. La abundancia de divisas asociada con inversión extranjera directa, turismo, exportaciones y una menor factura petrolera ha contribuido al fortalecimiento del colón. La moneda nacional acumula una apreciación cercana al 22% desde 2023, según el CINPE.
Un colón fuerte favorece el poder de compra de bienes importados y puede contribuir a contener precios, pero también reduce la cantidad de colones que reciben empresas cuyos ingresos se generan en dólares, particularmente exportadores y actividades turísticas.
El escenario para los próximos meses, por tanto, combina crecimiento económico todavía positivo, inflación baja, dinamismo en sectores como construcción y retos importantes en empleo, crédito y competitividad. Más que una economía en contracción, los datos muestran una economía que continúa avanzando, pero a menor velocidad y con diferencias significativas entre sectores.