Comunidades rurales se unen para promover la adaptación climática en la cuenca del río Tempisque
Comunidades, gobiernos locales, territoriales, sector privado y organizaciones trabajan en la construcción de nuevas estrategias para fortalecer la adaptación climática en la cuenca del río Tempisque, en los cantones de Liberia, Nicoya, Santa Cruz, Bagaces y Carrillo, una de las zonas más vulnerables del Corredor Seco Centroamericano.
Periódico Mensaje
Esta iniciativa se enmarca en el Programa Regional de Adaptación basada en Ecosistemas para aumentar la resiliencia climática en el Corredor Seco Centroamericano y Zonas Áridas de República Dominicana, una iniciativa financiada por el Fondo Verde para el Clima (FVC), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y ejecutada en el marco del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).
Durante estos eventos, liderados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en coordinación con el MAG, MINAE, BCIE y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), se presentaron herramientas y metodologías para analizar los riesgos climáticos actuales y futuros, así como potenciales medidas de adaptación aplicables a la zona del Corredor Seco.
“La cuenca del río Tempisque es un territorio de enorme importancia para Costa Rica y por eso resulta fundamental avanzar juntos en la identificación de los riesgos climáticos que enfrentan las comunidades y las actividades productivas; pero también en la construcción de soluciones basadas en la naturaleza que permitan fortalecer la seguridad hídrica, la sostenibilidad productiva y la resiliencia de las familias y las comunidades. Desde la FAO estamos convencidos que las mejores soluciones surgen cuando el conocimiento técnico y científico se complementan con la experiencia, saberes y vivencias de las personas que conocen el territorio”, comentó Andrea Padilla, representante asistente de programas de la FAO en Costa Rica.
Uno de los principales objetivos de estos espacios es integrar el conocimiento local e información técnica, permitiendo a las comunidades validar datos, identificar vacíos de información y proponer soluciones adaptadas a su realidad.
Las jornadas de trabajo registraron una amplia participación de representantes de los distintos sectores presentes en los territorios, quienes manifestaron un alto interés en el programa y grandes expectativas sobre su contribución al desarrollo de soluciones de adaptación al cambio climático basadas en la naturaleza, costo-eficientes y orientadas a fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos y de los principales medios de vida de la zona de influencia.
Asimismo, el proceso participativo mediante el cual se identificaron y definieron las soluciones a impulsar permitió incorporar la visión y el conocimiento de los actores locales, fortaleciendo el sentido de apropiación y compromiso con esta iniciativa. La articulación entre el BCIE, la FAO y el CIAT ha favorecido una comprensión integral de los desafíos y oportunidades de los territorios, facilitando la definición de mecanismos de apoyo alineados con las dinámicas locales y orientados a promover sistemas productivos más competitivos, sostenibles y resilientes frente al cambio climático.
Estas sesiones reúnen a personas representantes de las comunidades, productores, productoras, gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil, sector privado e instituciones financieras.
Un paso clave hacia la planificación climática territorial
Los aportes generados durante estos encuentros serán integrados en el Plan de Adaptación basada en Ecosistemas (Plan AbE) para la cuenca del río Tempisque, que orientará futuras acciones e inversiones en el territorio bajo sus diferentes líneas de apoyo técnico y financiero.
El programa impulsa acciones a nivel regional para promover tecnologías eficientes en el uso del agua y la energía, así como modelos de negocio sostenibles basados en los recursos naturales, contribuyendo al fortalecimiento de la resiliencia climática en el Corredor Seco Centroamericano.