¿Ciudades más transitables en Guanacaste? Sí, son posibles
La UCR impulsa planes de movilidad sostenible
Una investigación desarrollada por la Sede de Guanacaste propuso cambios urbanos en Liberia y en otras ciudades de la provincia
Pablo Mora Vargas, Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR
El uso de las bicicletas en las principales ciudades de Guanacaste es muy popular, debido a la superficie plana de sus terrenos. No obstante, hace falta crear más ciclovías y espacios seguros para su tránsito. Foto: cortesía de La Voz de Guanacaste.
En Liberia, caminar unas pocas cuadras puede convertirse en una carrera de obstáculos contra el tráfico vehicular y, si llueve, también contra los charcos o ciertas vías inundadas.
A esto se le suma la ausencia de aceras continuas que permitan un desplazamiento seguro para las personas, sin huecos o espacios de riesgo.
Y si usted cree que la bicicleta es una mejor opción, hasta el momento se equivoca: los desafíos son similares. En la también llamada Ciudad Blanca, siete de cada diez personas tienen bicicleta; sin embargo, sus carreteras aún carecen de ciclovías apropiadas que permitan desplazarse con seguridad y comodidad.
En vista de esta problemática, la carrera de Salud Ambiental de la Sede de Guanacaste de la Universidad de Costa Rica (UCR) efectúa un aporte para mejorar la situación. Desde el 2023, un equipo académico e interdisciplinario empezó a realizar una serie de diagnósticos, con el fin de impulsar planes de movilidad urbana sostenible.
El objetivo es hacer que Liberia sea más accesible, inclusiva y saludable, mediante los cambios hechos en varias ciudades de países como Brasil y Colombia.
Para el docente e investigador Diego Armando Céspedes Álvarez, coordinador del proyecto, el reto consiste en cambiar una lógica histórica que ha privilegiado al automóvil sobre las personas.
“La ciudad tiene que ser inclusiva para una persona con discapacidad, para un adulto mayor, para una niña o un niño. Tenemos que darle vuelta al paradigma y poner primero al peatón y al ciclista”, complementó Céspedes.
Para Céspedes, el principal problema es que Liberia carece de condiciones para motivar a las personas a sacar su bicicleta y utilizarla.
“Uno de los problemas más graves es que no tenemos ciclovías adecuadas. La gente quiere caminar y andar en bicicleta, pero necesita condiciones más seguras que las actuales”, añadió el experto.
Una ciudad para unos cuantos carros y muchos peatones
Pese al alto número de automóviles, la cantidad de vehículos es una minoría frente a la totalidad de peatones que transitan a diario en la ciudad. Por eso, la investigación realizó un trabajo de campo que fue ejecutado por estudiantes, quienes se encargaron de hacer conteos vehiculares y otros diagnósticos urbanos.
Una de ellas fue Esmeralda Trigueros Gómez, egresada de la carrera de Salud Ambiental en la Sede de Guanacaste. Ella fue asistente de este proyecto en el 2022, cuando pasó horas registrando “a mano” el flujo de peatones, bicicletas y vehículos en distintos puntos de Liberia.
Como se mencionó, el 70 % de la población liberiana posee bicicleta. Según este estudio, de ese porcentaje, la mitad (35 % del total) la utiliza de vez en cuando para desplazarse en la ciudad. No obstante, de este último grupo, solo la mitad la usa a diario (aproximadamente un 17,5 % de los habitantes). Diseño: Rafael Espinoza Valverde.
No solo constataron la superioridad de las personas peatonas sobre las conductoras, sino que determinaron que la mayoría de las primeras eran mujeres.
Además de los números, quedaron registradas algunas escenas de riesgo cotidiano: varios individuos fueron vistos corriendo entre carros para cruzar las vías, así como ciclistas que compartían su espacio de desplazamiento con peatones.
“Presenciamos varios accidentes o situaciones que pudieron terminar muy mal. Había personas que, literalmente, se tiraban a la calle porque la acera no reunía las condiciones para caminar sobre ella”, recordó Trigueros.
Del diagnóstico a la obra pública
De acuerdo con Dorian Ulate Elizondo, coordinador de la Unidad Técnica y Gestión Vial de la Municipalidad de Liberia, los resultados entregados por la Sede de Guanacaste sirvieron para priorizar inversiones y establecer corredores peatonales estratégicos.
“Con la UCR se diagnosticaron los puntos más críticos. Ya sabemos cuáles son las aceras que hay que construir, cuántas hay que rehabilitar y en dónde están los puntos prioritarios, como corredores o pasos peatonales, empezando por el centro del casco central, que sería el parque, hacia los diferentes barrios o sectores más importantes”, definió Ulate.
En este momento, el municipio ejecuta obras como la instalación de losetas táctiles para personas con discapacidad visual, la colocación de rampas y la ampliación de pasos peatonales.
Para todo esto, la inversión anual ronda entre ₡30 y ₡45 millones, que se amplía con recursos adicionales si hay disponibilidad.
Aunque algunas personas conductoras de Liberia dijeron estar preocupadas por las posibles reducciones en los espacios de estacionamiento, la Municipalidad apuesta por un cambio cultural progresivo.
Además, tanto Ulate como Céspedes esperan que, una vez realizadas las obras de mejoramiento peatonal, el comercio aumente sus ventas, pues los estudios demuestran que la gente compra más cuando existe un ambiente más agradable para los transeúntes.
Más sombra, más descanso, más ciudad
Para Víctor Alfonso Reyes Carvajal, docente de Ingeniería Civil e investigador adjunto del proyecto, mejorar la movilidad urbana no se limita a construir infraestructura, también implica crear condiciones para que caminar vuelva a ser agradable.
El investigador recordó que, incluso, lo más importante son los beneficios para la salud: una menor contaminación y estrés genera una mejor salud pulmonar, cardiovascular y más dinamismo económico para los comercios.
Movilidad más allá de Liberia
Esta visión de la UCR, de aportar soluciones a los problemas de tránsito, se extiende hacia otros puntos medulares de la provincia guanacasteca. Actualmente, hay diagnósticos en Filadelfia, Sardinal, Cañas, Bagaces, Santa Cruz, Nicoya y La Cruz.
El objetivo de todos ellos es hacer ciudades más humanas, antes de que el crecimiento urbano vuelva irreversible el modelo centrado en el automóvil.
Para Esmeralda Trigueros, reguladora de la Salud del Ministerio de Salud en el Área Rectora Peninsular y egresada de la carrera de Salud Ambiental en la Sede, este proyecto (en el que trabajó como estudiante) es una apuesta para que la población de la provincia no dependa del carro para realizar sus actividades económicas y sociales.
Así, en una provincia que se caracteriza por ciudades planas, donde muchas personas caminan y pedalean por necesidad, la movilidad sostenible podría dejar de ser una aspiración y convertirse en una oportunidad para el bienestar colectivo. Se podría, así, crear urbes amigables con quienes las habitan.