Una enfermedad crónica que impacta la salud, la economía y la calidad de vida en Costa Rica
4 de marzo | Día Mundial de la Obesidad
Periódico Mensaje
La obesidad es hoy uno de los principales desafíos de salud pública en Costa Rica y el mundo. Más allá de un tema estético, se trata de una enfermedad crónica asociada a más de 200 padecimientos, entre ellos diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos.
La realidad en Costa Rica
64% de la población adulta vive con obesidad o sobrepeso.
Al menos 25 de cada 100 personas mayores de 20 años presentan obesidad.
39,4% tiene sobrepeso.
En mujeres, la obesidad alcanza el 31,3%; en hombres, el 18,9%.
El impacto económico equivale al 1,88% del PIB, según el Observatorio de la Federación Mundial de Obesidad.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud señala que desde 1990 la obesidad se ha duplicado entre adultos y cuadruplicado entre adolescentes. En 2022, más de 890 millones de personas eran obesas en el mundo.
Más que peso: inflamación y riesgo cardiometabólico
Especialistas advierten que la obesidad genera un estado inflamatorio sistémico que afecta órganos esenciales y aumenta el riesgo de:
Resistencia a la insulina
Diabetes tipo 2
Hipertensión
Colesterol elevado
Hígado graso
Además del Índice de Masa Corporal (IMC), hoy se recomienda medir la relación cintura/estatura. Si el resultado es mayor a 0,5 y el IMC supera 24,99, podría existir riesgo aumentado, especialmente si ya hay enfermedades asociadas.
Señales de alerta temprana
Entre los signos que deben motivar consulta médica destacan:
Aumento de más del 10% del peso en el último año
Crecimiento visible del perímetro abdominal
Presencia de acantosis nigricans (manchas oscuras en cuello, axilas o ingles), asociada a resistencia a la insulina
Antecedentes familiares de obesidad
Deseo constante de alimentos ultraprocesados o altos en azúcar
Claves para la prevención y el control
La obesidad requiere un abordaje integral y profesional. Las recomendaciones básicas incluyen:
Evitar “pastillas milagro” o productos sin respaldo científico.
Buscar orientación de profesionales en nutrición y medicina.
Realizar actividad física aeróbica al menos 30 minutos, tres veces por semana.
Mantener una alimentación balanceada rica en frutas, verduras, fibra y agua.
También es fundamental combatir el estigma. La obesidad no es falta de voluntad; es una condición influenciada por factores biológicos, genéticos, ambientales y sociales.
El Día Mundial de la Obesidad invita a reflexionar sobre la necesidad de políticas públicas, educación nutricional, acceso a tratamiento especializado y entornos que faciliten estilos de vida saludables.
Como señaló Fernando Vizquerra, director regional de Fedefarma, la obesidad requiere un esfuerzo conjunto entre pacientes, sistemas de salud y sector científico para frenar su impacto sanitario y económico.
Sobrepeso: IMC ≥ 25
Obesidad: IMC ≥ 30
Fuente: Datos de la Organización Mundial de la Salud y especialistas consultados en el marco del Día Mundial de la Obesidad.