Con un llamado a la conservación marina, Costa Rica inaugura la celebración del Día de los Parques Nacionales 2026
La provincia costera es la sede oficial en reconocimiento a su vínculo histórico con el Parque Nacional Isla del Coco.
La agenda cultural, educativa y comunitaria se extenderá del 21 al 24 de agosto para todo público.
Periódico Mensaje
El Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), mediante el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) [1] y el Área de Conservación Marina Coco (ACMC), inauguró oficialmente esta mañana, las actividades del Día de los Parques Nacionales de Costa Rica 2026.
La elección de Puntarenas como sede técnica y cultural rinde homenaje a su lazo directo con el Parque Nacional Isla del Coco, sitio que, legalmente, constituye el distrito 11 de este cantón central.
Durante el acto oficial, la ministra de Ambiente y Energía, Mónica Navarro del Valle, enfatizó el valor de los guardaparques para conservar nuestra riqueza natural, impulsar el desarrollo en las comunidades, además destacó la importancia de tener 30 Parques Nacionales, de contar con lugares tan únicos como los que tiene Puntarenas y el Parque Nacional Isla del Coco, los cuales son reconocidos a nivel global.
El acto protocolario de apertura contó con una fuerte identidad local. Los himnos oficiales fueron interpretados por la Banda Cristiana Tsidkenu de Puntarenas y estudiantes de la Escuela Playa Torres de Isla Caballo. La sección de discursos oficiales estuvo liderada por Fabián Sánchez, director ejecutivo a.i. del SINAC, Jenny Asch Corrales, directora regional del ACMC y la jerarca de la cartera de Ambiente.
Tras el evento formal, los asistentes participaron en el "Pasacalles por la Biodiversidad", el cual culminó en el Parque Marino del Pacífico. Este espacio funcionará como el epicentro de las actividades complementarias, albergando, talleres recreativos para niños, espectáculos artísticos y culturales en vivo, stands informativos de diversas organizaciones aliadas y por último, espacios académicos, en la que en su primer día, incluyó el simposio “Voces de la Conservación”, un foro dedicado a debatir los retos y logros ambientales del país.
Esta celebración es el resultado de una alianza estratégica entre el SINAC-MINAE (a través de la ACMC), el Parque Marino del Pacífico, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), la organización FAICO (Amigos Isla del Coco) y la Red Interinstitucional y Comunal Pro-Puntarenas.
Con este encuentro, Costa Rica reafirma su liderazgo global en la protección de la biodiversidad y consolida a sus áreas silvestres protegidas como el pilar de su modelo de desarrollo sostenible.
PARA SU INFORMACIÓN
El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), un órgano desconcentrado del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) creado en 1994, tiene a su cargo el Área de Conservación Marina Coco (ACMC). Esta es una de las 11 regiones de conservación del país y se encarga específicamente de la administración, monitoreo y vigilancia extrema del Parque Nacional Isla del Coco, un territorio donde el cuerpo de guardaparques trabaja permanentemente para mitigar amenazas críticas como la pesca ilegal de palangre y la introducción de especies exóticas.
A pesar de ubicarse a unos 535 kilómetros de la costa en el Océano Pacífico, la Isla del Coco posee un profundo vínculo político con el continente, ya que pertenece legalmente al Cantón Central de Puntarenas como su distrito número 11.
Esta proyección insular es de suma importancia estratégica, ya que otorga a Costa Rica una vasta soberanía oceánica que convierte el territorio marino en el 92% del territorio total del país, multiplicando por diez su tamaño terrestre.
Fundado el 22 de junio de 1978 bajo la administración del expresidente Rodrigo Carazo Odio, este parque nacional cuenta con un sólido respaldo internacional al haber sido declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1997, Humedal de Importancia Internacional (Ramsar) en 1998, e investido con el prestigioso galardón internacional Blue Park en 2018.
Asimismo, en el año 2022 fue decretado formalmente como Santuario Natural de Tiburones, consolidándose como un refugio vital para poblaciones masivas de tiburón martillo, aleta blanca y tiburón ballena.
En términos biológicos, la isla funciona como un laboratorio natural aislado del continente que registra una impresionante biodiversidad en cifras, incluyendo 235 especies de plantas superiores, 400 de insectos (con 65 endémicos), 100 de aves (3 de ellas únicas en el mundo), 57 de crustáceos, 600 de moluscos marinos y unas 250 especies de peces marinos, características que lo posicionan a nivel global entre los 10 mejores destinos para el buceo recreativo.
Debido a su extrema fragilidad ecológica, el sitio mantiene estrictas regulaciones de visitación y ecoturismo de muy bajo impacto, carece de población civil permanente y exige a las embarcaciones comerciales zarpes autorizados por el MOPT y bitácoras completas ante el ACMC, además de prohibir estrictamente la portación de armas, el marcaje de elementos naturales y la extracción de cualquier tipo de resto biológico.