Verónica Vargas se convierte además en la primera mujer en culminar el Programa de Certificación Profesional en Gastronomía Sostenible, mediante un proceso de investigación, desarrollo, evaluación y validación de competencias.
.La gastronomía sostenible costarricense amplía su campo de especialización con la certificación de Verónica Vargas como la primera Pastelera Profesional Sostenible, convirtiéndose además en la primera mujer en culminar el Programa de Certificación Profesional en Gastronomía Sostenible.
La actividad se realizó en el Instituto Politécnico Internacional, sede Heredia, y marca una nueva etapa para un programa que hasta ahora había desarrollado procesos de certificación en la especialidad de Chef Ejecutivo Sostenible.
La certificación es impulsada por Gastronomía Esencial Sostenible y avalada por la Asociación Costarricense de Gastronomía y Turismo Sostenible – Gastronómica Costa Rica, como parte de un modelo orientado a la profesionalización, especialización y validación de conocimientos y competencias aplicadas a la gastronomía sostenible.
A diferencia de un reconocimiento por participación o trayectoria, el programa plantea un proceso de crecimiento profesional que comprende formación, investigación, aplicación práctica, documentación, desarrollo de propuestas, retroalimentación, adecuación y evaluación.

En el caso de Vargas, el trabajo incorporó un importante componente de investigación, desarrollo y aplicación de técnicas propias de la pastelería desde una perspectiva de sostenibilidad, vinculando el conocimiento profesional con productos, territorio e identidad gastronómica costarricense.
La evaluación y validación técnica estuvo a cargo de la Chef Certificadora Lizbeth Rodríguez Benavidez, responsable de verificar las evidencias, conocimientos y competencias requeridas para culminar satisfactoriamente el proceso.
Al completar esta fase, Vargas obtiene su Certificación Profesional en Gastronomía Sostenible, en la especialidad de Pastelera Profesional Sostenible, así como la correspondiente Certificación de Competencias Laborales, sustentada en los conocimientos y capacidades demostrados durante el proceso.

Para Alejandro Madrigal Ramírez, presidente de la Asociación Costarricense de Gastronomía y Turismo Sostenible – Gastronómica Costa Rica y director de Gastronomía Esencial Sostenible, uno de los principios fundamentales del programa es entender que certificar implica mucho más que entregar una credencial.
“Para nosotros, certificar no consiste únicamente en entregar un documento. Significa acompañar un proceso de crecimiento, especialización, validación del conocimiento y empoderamiento personal y profesional. Una cosa es saber y otra poder demostrar, mediante evidencias y resultados, que ese conocimiento se convierte en competencia profesional.”
Madrigal destacó que la proliferación de certificaciones y reconocimientos dentro del sector plantea también la responsabilidad de establecer procesos con criterios, acompañamiento y tiempo suficiente para que exista un verdadero crecimiento del postulante.
“No nos interesa certificar únicamente por certificar. Nos interesa lo que ocurre con la persona durante ese recorrido: qué investiga, qué aprende, qué demuestra, qué fortalece y cómo ese proceso contribuye a su crecimiento personal y profesional. Investigar, desarrollar, recibir retroalimentación, realizar adecuaciones y demostrar una competencia requiere tiempo. Ese tiempo no es enemigo del profesional; es un aliado en el camino hacia la excelencia.”
Este enfoque busca que la certificación fortalezca no solamente conocimientos técnicos, sino también criterio profesional, capacidad de investigación, especialización, autonomía y aplicación práctica del conocimiento.

Para Verónica Vargas, el proceso significó también revisar su propia manera de comprender el ejercicio profesional de la pastelería.
“Este proceso de certificación significó mucho más que alcanzar una meta profesional. Fue una oportunidad para cuestionar mi propia forma de entender la pastelería y reconocer cuánto podemos aportar, desde nuestro oficio, a la investigación, la sostenibilidad y la construcción de conocimiento alrededor de la gastronomía costarricense.”
Su trabajo reconoce a Costa Rica no solamente desde su biodiversidad, sino también desde una historia alimentaria profundamente vinculada con el territorio, las comunidades, los saberes tradicionales y la identidad cultural.
“Costa Rica posee una biodiversidad extraordinaria, pero también una historia alimentaria profundamente ligada al territorio, a las comunidades, a los saberes tradicionales y a nuestra identidad cultural. Tenemos ingredientes de enorme calidad, productos con trazabilidad, conocimiento acumulado durante generaciones y una riqueza gastronómica que merece ser investigada, documentada, reinterpretada técnicamente y llevada a nuevos espacios. No solamente para preservarla, sino para mantenerla viva, competitiva y relevante para las nuevas generaciones.”
Para Vargas, la sostenibilidad tampoco puede comprenderse únicamente desde su dimensión ambiental. El proceso le permitió profundizar en una visión que incorpora salud, economía, cultura, identidad, aprovechamiento responsable de los recursos y capacidad para desarrollar modelos que puedan sostenerse en el tiempo.
La certificación representa también un hito al convertir a Vargas en la primera mujer en culminar el Programa de Certificación Profesional en Gastronomía Sostenible y abrir, al mismo tiempo, una nueva especialidad dentro de este.
Para ella, este paso implica una responsabilidad que trasciende su propio desarrollo profesional.

“También representa para mí la responsabilidad de ocupar espacios, investigar y compartir conocimiento como mujer dentro del gremio gastronómico. Hay muchas mujeres haciendo un trabajo extraordinario y es importante que nuestras voces, investigaciones y aportes también sean visibles, porque abrir camino implica también dejar herramientas para quienes vienen detrás y caminar junto a quienes hoy están construyendo esta profesión.”
La incorporación de la pastelería al programa reafirma además que la gastronomía sostenible no corresponde exclusivamente al ámbito del chef ejecutivo. Sus principios pueden desarrollarse y demostrarse desde la pastelería, la panadería, la cocina tradicional y contemporánea, el servicio, la producción, la gestión y otras áreas de la actividad gastronómica.
La Certificación Profesional forma parte de una estructura más amplia que contempla también el desarrollo de microcredenciales en sostenibilidad, orientadas al fortalecimiento progresivo y validación de competencias específicas, así como el Distintivo de Calidad GastroSostenible, dirigido a establecimientos y organizaciones que buscan incorporar, ordenar, evaluar y demostrar prácticas sostenibles dentro de su operación.

Aunque cada instrumento responde a objetivos diferentes, todos comparten una misma visión: fortalecer la calidad, profesionalización, especialización, validación del conocimiento y mejora continua dentro de la gastronomía sostenible.
La certificación, por tanto, no se concibe como un punto final. Para Verónica Vargas representa el inicio de una nueva etapa profesional.
“Hacia el futuro quiero continuar investigando, desarrollando metodología y generando espacios donde la técnica dialogue con el territorio. Me interesa contribuir a una gastronomía costarricense que conozca mejor lo que tiene, que lo valore, que lo disfrute y que pueda proyectarlo al mundo con rigor, identidad y muchísimo orgullo.”
Con esta nueva certificación, Gastronomía Esencial Sostenible y la Asociación Costarricense de Gastronomía y Turismo Sostenible – Gastronómica Costa Rica continúan consolidando un modelo en el que el conocimiento debe poder demostrarse, las competencias deben validarse y el tiempo dedicado a investigar, desarrollar, recibir retroalimentación y mejorar forma parte del valor mismo del proceso
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Más que entregar una certificación, el propósito es contribuir a formar profesionales capaces de demostrar lo que saben, comprender el territorio en el que trabajan y continuar evolucionando hacia mayores niveles de calidad, especialización y excelencia.