CORIPORT, concesionario del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós, expresó  que las demoras en el flujo de pasajeros a través del aeropuerto en los últimos días no son producto de situaciones propias de la temporada, de la infraestructura, de operaciones de esa terminal, ni de efectos externos, como el clima en Estados Unidos.

El concesionario explicó que esta temporada lo único que ha cambiado con respecto a otras anteriores es el sistema de control migratrorio que implementó la Dirección General de Migración y Extranjería (Migración) en todos sus puestos, desde el pasado mes de octubre, conocido como “Migración Visible”.

“Las demoras que sufren los pasajeros son producto del tiempo que los Oficiales de Migración toman ahora para realizar los procedimientos que requiere el nuevo sistema.  No se ha reforzado la cantidad necesaria de personal para recuperar la velocidad de procesamiento anterior” afirmó César Jaramillo, Gerente General de CORIPORT.

La situación se complica cuando el sistema informático que soporta este proceso sale de operación, lo que ha sucedido al menos en cuatro ocasiones desde su puesta en marcha, sin que a la fecha Migración tenga un diagnóstico claro de las causas que han provocado estas salidas de operación de su sistema.

El concesionario afirmó que pese a que tanto ellos, como los Operadores y Autoridades en ese aeropuerto, han colaborado con diferentes esfuerzos por disminuir las múltiples filas, en los últimos días, ha sido difícil mantener el orden dado el déficit de personal para control migratorio con que cuenta el aeropuerto.

Las estimaciones preliminares de CORIPORT establecen la activación en horas pico de un mínimo de 8 puestos de control de salida y 12 puestos en control de entrada, bajo supuestos de procesamiento y control continuos, lo anterior según estadísticas de los últimos 4 años de operación. Hoy el máximo de oficiales disponibles ha sido 6 en salidas y 9 en llegadas, esta es la razón de las largas filas, además del sistema lento y frágil actualmente en operación.

Ante la eventual dificultad de Migración para suplir el personal necesario para cubrir la demanda del servicio en el corto plazo, el Concesionario sugiere tomar medidas alternativas tales como la asignación temporal y suplente de autoridades presentes en el aeropuerto en tareas de control migratorio.

CORIPORT también recomienda ante nuevas caídas de la plataforma informática, o cuando el flujo de pasajeros sobrepase cualquier capacidad de control migratorio establecida, regresar de forma emergente al sistema anterior, a la Migración Invisible, de forma expedita.

 “El trato que se le está dando al pasajero en Liberia es disonante con los esfuerzos que el Gobierno y los actores privados en la industria hacen para atraer nuevos vuelos al país”, afirmó Jaramillo.

A la preocupación de CORIPORT por esta situación de las largas filas a las que se somete a los pasajeros en espera de su procesamiento migratorio, se une la inquietud de AERIS en el Juan Santamaría, de las Aerolíneas, así como la de la Cámara de Turismo Guanacasteca (CATURGUA), la Cámara de Hoteles (CCH) y demás organizaciones relacionadas con el turismo. Una porción importante de entes públicos han mostrado gran disposición en colaborar en la búsqueda de una solución eficaz y pronta a esta incómoda situación que de mantenerse, puede perjudicar sustancialmente los flujos futuros de turistas al país.