Melissa Solís Cordero / Periodista Periódico Mensaje

El proyecto del acueducto Sardinal– El Coco - Ocotal tiene más de ocho años de estar en desarrollo. En esa época hubo una oposición fuerte de parte de un grupo de Sardinal, y a causa de ello, se tuvo que reajustar algunos temas y metodologías para poder afinar, y así llegar a la actual y mejor versión del acueducto.

Durante estos años, se ha estado trabajando en la medición del manto acuífero, la cual, se hace de forma mensual e interinstitucional, entre el AyA, SENARA, la Dirección de Aguas, y la comunidad. Se ha alcanzado tener información, durante los últimos tres años de cómo el manto se ha mantenido, y así conocer cuál es el estado de la salud del mismo.

Priscilla Solano, Activista en pro del agua enfatizó que en los últimos cuatro años, sí se ha intensificado las gestiones para llevar a cabo la conclusión del acueducto.

“Es de reconocer que este Gobierno ha mostrado una gran apertura para poder hacer este acueducto realidad. Sin embargo, a la luz de todos los eventos que existieron en años pasados, el Gobierno ha tenido extremo cuidado con el tema de la participación ciudadana, inclusive demasiada para mi gusto, es un tema que al inicio, en sus primeros dos años, fui muy dura en criticar porque mi posición era que tenían que empezar a construir porque que la gente sabía de qué se trataba; habían muchas estrategias como la contratación de personal en Sardinal para que fueran casa por casa contando en qué consistía el proyecto, sumado a las reuniones con las diferentes entidades de Gobierno para concientizar a la comunidad de la importancia del acueducto. Este informar se gestionó durante los últimos dos años”, indicó Solano.

Agregó “La parte técnica está clara, agua hay y en cantidad. El agua que se encuentro en los mantos de Sardinal, no es agua que le pertenece a nadie, es un bien público global. El mensaje que está dando la comunidad de que no se está dispuesto a dar el agua es falso, es ilegal y va en contra de los derechos humanos, porque el agua no le pertenece a ninguna región, ni a un grupo poblacional, nos pertenece a todos y por eso se debe cuidar”.

De acuerdo con los informes y monitoreos más recientes de la UCR, este acuífero tiene una capacidad de carga natural de 1100 litros por segundo, y una capacidad de 440 litros por segundo. Un litro por segundo alcanza para 50 casas de habitación con cinco personas cada una; datos que aseguran que se tiene un gran potencial hídrico.

“Se llegó a la conclusión de que sólo se irán a extraer 70 litros, es decir, quedará un remanente disponible que no se va a utilizar. Una sexta parte de todo lo que se podría aprovechar. Se está haciendo un uso adecuado, conservador, restrictivo del agua”, aseguró Solano.

Proyecto inclusivo y a favor de la comunidad  

La Presidenta Honoraria de CATURGUA enfatizó que la comunidad tiene que entender que se van a beneficiar a 34 000 guanacastecos, a lo largo de la vida útil. Además de eso, el agua que se va a llevar es prioridad para las personas, y  casas de habitación.

En El Coco no hay ninguna cancha de golf, ningún hotel de alto impacto, por lo que se acredita que no es cierto de que el agua se la está robando la industria hotelera o turística. Tampoco es verdad que el agua se va a privatizar, es del Estado y únicamente administrada por el AyA. La tarifa es la misma, no varía. La diferencia radica, si hay empresarios interesados en realizar un desarrollo urbanístico, y va a utilizar más agua, ahí sí va a tener que pagar más, pero el pueblo no.

“Estas ideas de lucha de los opositores, primero no son justas porque no están pensando en el bien común. Utilizan criterios que no son reales, porque están mintiendo, el agua no se está privatizando. El AyA va a utilizar el dinero para todo el sistema nacional”, expresó Solano.

Respecto a la parte legal, se continuará con la construcción, porque la oposición de la comunidad no tiene ningún asidero legal, ya se cumplió con la resolución de la Sala Constitucional de la participación ciudadana, se cuenta con todos los informes de las acciones realizadas.

“Personalmente lo he vivido durante 10 años, dándole seguimiento a este tema y estamos más cerca que nunca y no vamos a dejarnos vencer. No es justo, es un grupo muy pequeño de personas los opositores. Hay permisos de construcción, de SENARA, de SETENA, AyA, y todas las entidades respectivas, todo está perfecto. No se vale impedir el desarrollo común de la comunidad. No se puede jugar con el hambre de sus propios vecinos, el agua también es un generador de trabajo”, concluyó Solano.